La Fosa del Cariño

La Fosa del Cariño

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Fin de la pausa.

El color se fue. La vida se desvanecía entre nuestros gritos y los temas agrios.
Lo añoraba, echaba de menos esos besos. Reales. Besos que solo tú y yo reconocemos, esas charlas romanticonas que me excitaban más que cualquier polvo que nadie pudiese hechar.
Hoy, creí que sería un día más, un día cualquiera. Pero me alegra asumir que ha sido un día de vicio, un día que mataría por vivir cada segundo de mi vida.

Eres una magia real, única. Que solo tú y yo podemos ver y hacer.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Violeta.

Así era ella. Joven, despreocupada,... un pensamiento vivo que vaga por las calles de Londres.
Parecía estar ciega, no era consciente de algunos de sus actos, pero no dejaba de sonreir.
Le gusta mucho bailar y disfrutar de la música a solas, también. Odia la oscuridad y la incertidumbre del "¿Qué pasará después de que ...?".
Es muy risueña aunque a veces, como todos y todas, tiene su mal genio.
Se que antes, ha una hora concreta miraba la Luna.
No bebe mucho, aunque en algunas ocasiones le gusta bastante. No es nada vergonzosa


(Mañana más)

Vuelta atrás.

Las gotas golpean la ventana. Me gusta estar en un sitio cubierto cuando llueve y pensar que hay fuera hay gente cagandose en Dios, un pensamiento muy egoista, lo se.
Hablo por la ventana y noto como mi voz se desvanece entre el silencio.

No consigo afrontar aquello que, en su momento, me rompió el corazón por unos minutos. Siento que ese ayer lejano es hoy. Quizás no me enfrenté contra ello lo suficiente, o quizás estoy aún cegado.

Estoy tirándo en el sofá, escuchando una de esas canciones que no te cansarías de escuchar y, personalmente, no suelo compartir con nadie.
Pienso si he desperdiciado mi tiempo, si debería estar haciendo lo que de verdad quiero...

A veces, me gusta cambiar los papeles y pensar que pasaría si fuese al revés, no me gusta ni pensarlo... no me parece justo por ninguna parte, aunque sigo sufriéndolo.


J.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Eres como eres.

Me corrompí hace años.
Si a día de hoy me exprimieseis, no sacaríais provecho. He visto polvo en los sobres de cada una de mis cartas y me entretengo leyendo una y otra vez la Coctelera.
Le doy muchas vueltas a todo, sufro ansiedad y un trastorno tan profundo que me hace llegar a la locura. No es tarde, quiero aprovechar cada segundo. No soltarle la mano. Tengo los pelos como escarpias y no concilio el sueño. Tengo ese sudor frío febril que me mata por cada milímetro que pasa de mi cuerpo.
Somos lo que somos, las personas no cambian.
Tengo frío. Y, para colmo, a las 17:00 ya es de noche. Me siento vulnerable, frágil, ... las cosas me están afectando más fuerte que nunca en mi vida.
Me tiemblan los dedos, mi mirada se pierde, llegan imágenes erróneas de lo ocurrido. Corto por lo sano y rechazo.
Siempre quise tener imaginación, ahora me come, me mata. Es mi peor enemigo.


J.

¿A dónde vas?

Malgasto cerillas mientras ofrezco mis sacrificios. Miro mi cuerpo desnudo, mis sentimientos sangran y quizás este dolor nauseabundo que sufro en mi estómago sea causa del estrés y de tanta tensión.

Estoy tumbado en la cama de Isabél, con la luz apagada, con una lágrima y con el teléfono en la oreja escuchando los rotundos pitidos que suenan cuando te cuelgan.
Espero poder salir vivo de ésta, poder superarla -como las anteriores-, y, sobre todo, que ella esté bien.
Quizás es mejor un par de gritos que aquel silencio pensativo... me remueve la conciencia y me quita el sueño. Soy consciente de que va a ser una noche larga.

Espero poder tener noticias suyas en el resto de la noche.

No me gusta esto. No disfruto con ello. No existen culpables.

martes, 23 de noviembre de 2010

Esto.

La verdad es que no termino de comprender el porqué de esta locura. 





No vas a encontrar en cualquier lugar lo que llevas buscando toda tu vida y, menos aún, si ya lo posees.


J.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Y continuó.

Desgraciadamente, como sabrás, se que estas cosas las sufrimos tanto tú como yo. Y es una pena, se que quizás no seas consciente de algunos actos, quizás no sufres ningún interés ni te pica la curiosidad. Pero pasa el tiempo... y, joder, noto que me estoy volviendo loco, no entiendo nada.
La agresividad me crece segundo a segundo y noto que mi vida se escapa, huye de entre mis dedos llamada por la gula... (CORTE)


... llamada por una serie de tentaciones que jamás serán capaces de apreciar cada instante a tu lado, como yo lo hago.


Hoy me gustaría escribir mucho más, pero creo que no me lo merezco, perdón a aquellas personas que han sufrido mi intratable locura. 


J.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Fragmento.

Necesito desahogarme y no se si ni como ni donde. He pensado en ir a la Iglesia aunque soy consciente de que mi presencia no es grata.
Hay una yonkie en la entrada cada domingo. Me gustaría conocer su vida, a dónde va cuando no le quedan fuerzas. Quiero ir con ella a ese lugar oculto donde, quitando las jeringuillas y los restos de cocaina del suelo, poder aislarme de mis problemas y si, huir.
Me arde la cabeza y no paro de ansiar un trago. Se que este alma que poseo se ha equivocado de cuerpo y a éste ya no le quedan fuerzas.


Continuará... espero que no.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Dedicado a Calma.

Es cierto, creí haberlo superado.
Las sesiones psicológicas, charlas con Andrea o Gonzalo,... Quizás pensé que sería así de fácil. Que de un día para otro lograría pasar página.
Como todo humano, estaba equivocado. Y hoy he sido víctima de aquellos sentimientos que me desgarran el alma. Joder, es duro.
Ya pensé que aguantaría hasta Verano donde, una vez más, sufriría estos síntomas. Pero hasta que llegue dicha estación va a llover mucho, demasiado diría yo. 
Joder, no lo he podido soportar. Me he encerrado en mi mismo y he intentado aislarme de todo para evitar ver una realidad obvia.
Bendito estado de calma que aliviaba mis dolores. Bendita su forma de pasar desapercibida en los corazones de los demás. Que desgraciada es mi alma que tiene que sufrir este martirio.


Buenas tardes.
J.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Infinidad de horas después.

Todos tenemos fallos, errores, etc. ¿Cuántas veces habremos hecho actos sin pensar sus consecuencias? 

Ahora estoy contemplando este día gris, pensando en la vida y en los malos ratos que la acompañan. Es triste que el ser humano sea egoísta. Yo lo soy, y mataría por dejar de serlo. 
Es un martírio, un dolor incansable. Noto como se clava una y otra vez, aumenta la profundidad y, una vez que ya no puede más, te deja esa sensación de indiferencia y un "me da igual todo".
Pero, desgraciadamente, son las personas que te rodean las que más lo sufren.
Hoy por ellos y ellas mis más sinceras disculpas, cada día es una contínua lucha para mejorar como persona.


"Cuando una persona te demuestra lo buena que es, te hace ver lo horrorosos/as que somos los/as demás."

J.



Suena: Barry Lyndon, Trio op 100 (Schubert)

sábado, 6 de noviembre de 2010

Corto.

Prometi a Gonzálo escribir bajo esta sinfonía.
Me ha gustado mucho pasar la noche junto a la gente de la Embajada. Voy algo borracho... quizás debería escribir mañana... cuando no recuerde nada.




J.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Suena el silencio.

Son algo más de las 8:00. Acabo de tener una de esas pesadillas que, por muy ilógicas que sean, parece que sucedieron ayer.
Me gustaría poder deleitaros con alguna canción que no deje mal sabor de boca. Pero, para bien o para mal, aquí solo se escucha el silencio interrumpido por el sonido de cada tecla.
¿En qué consistía mi sueño? Quizás no sea importante detallarlo... lo que si es importante, es aclarar que era una lucha interminable por lo que quiero.
Algo casi imposible de alcanzar, ver como estaba entre mis brazos pero, poco a poco, se escabullía sin importar las consecuencias.
Quizás debería plantearme plantar cara a dicho sueño y analizarlo completamente, para saber el porqué de algunas cosas. Pero creo que es mejor dejar las cosas tal y como estaban, salir ya de mi cama y comenzar un día nuevo. 

Esta noche, mi almohada ha sido víctima del impacto de mis lágrimas...


                                                 J.