Si después de ingerir tantas cervezas seguía siendo tan humano como antes, es que Dios estaba experimentando con mi cuerpo.
Recuerdo ver servicios con olor a vómito, diarrea y miserias, y a esa pareja que, viva, follaba sobre este retrete bañado en orina y moho. No era el alcohol, ni los químicos si quiera. Quizás era aquello que llamaban amor.
Yo, mientras pensaba en ella, pisaba otra lata más de cerveza. Insultaba a aquellos que considero amigos por una frustración causada injustamente y, éstos, lo soportaban.
Mientras tiraba fotografías a esa niña, mi mente estaba paseando de la mano con otra. Hoy, con la mandíbula jodida, los nudillos despellejados, la poya dura y con llamadas de chicas que no quieres ni ver, me leía un panfleto sobre la lucha popular en la India.
Parece mentira que, pudiendo estar emborrachandome con otras,... sigas estando vigente en mi cabeza loca.
Ni en aquel servicio sacado del infierno supe olvidarme de ti.
Especial dedicación a:
Los torpedos de Barajas, Vallekas, Hortaleza, Aluche y Arganzuela.
Sobre todo a ella. Y a mi, por ser como soy.
A la bonita resaca que, pese a todo, no me ha visitado en estos días.
La Fosa del Cariño
lunes, 25 de marzo de 2013
martes, 19 de marzo de 2013
Mi límite.

- ¿Dónde está el límite?... Joder. Se lo ruego. Sólo necesito saber ¡¡¿¿Dónde está el límite??!! ¡Mi límite! ¡El suyo! ¿Por qué no puedo levantar mi cabeza estúpida de estas cloacas, rebosantes de odio y mentiras? ¿Por qué? Por favor, respóndame.
- Tranquilo, Javier.
- Pero, de verdad, ¿cómo puede pensar, que hay posibilidades de encontrar la calma, en un cuerpo corrupto y falto de sueños y esperanzas?
- ...
- Mire, ya es la hora. Mi sesión ha terminado. Y detrás de mi, irá otra persona con problemas de mayor o menor importancia. Que le hará preguntas retóricas, cuya respuesta sólo la posee, en mi caso, ella. Que soltará sus siete lágrimas contadas. Huirá con la sensación de desahogo y de tarea realizada. Cuando vive su propia mentira, basada en haberle dicho a usted, todo aquello que, por miedo, cobardía,... jamás le ha dicho a ella.
Y, joder, que usted también tiene sus problemas...
-...
-...
- Nos vemos el próximo martes a la hora de siempre. Ánimo.
Esta historia está dedicada, con mucho amor y nostalgia a:
Carmen.
'Se añoran esos martes y jueves de terapia.'
jueves, 7 de marzo de 2013
Carta para Eskarne,
Carta para Eskarne.
Llevo semanas esperando noticias tuyas. Sé que después de lo que ha pasado, seguramente, no quieras ni verme. De primera mano te digo, que más lo estoy sufriendo yo.
Por aquí las cosas marchan. Las flores se han marchitado. Y el alcohol ha perdido ese encanto que tenía cuando se mezclaba con tu boca sabor a droga.
Quizás hayas conocido a otro. Quizás te merece más que yo. Para no engañarnos, yo estoy convencido de que jamás cometí algún error contigo. Pero, por lo menos, respóndeme.
Guardo aquello que siempre te prometí que, a causa del polvo y la falta de cariño, se ha quedado gris. Como el cielo de nuestro pueblo.
Aquí llueve mucho. Y no puedo evitar acordarme de ti cada vez que una gota me empapa la mente.
He guardado un paraguas en mi armario. Por si vuelves. Por si puedo ser lo caballero que nunca fui.
Estoy centrando mi vida. No he dejado el alcohol. Pero continuo estudiando. Hago deporte y he vuelto a dejarme los nudillos contra el cuero.
Quiero volver a escribir. Hago poesía sí, pero no es lo mismo. Sé que no eres consciente de nada de esto. De mis historias. De mis quebraderos de cabeza. De mis sentimientos... pero, joder, mataría por volver a comerte la boca y susurrarte las maravillas que nunca hicimos.
Sea cual sea el motivo de tus ausencias. Sólo espero que todo este sufrimiento y sacrificio valga la pena.
Cuídate.
Jorge.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
