Parece mentira, pero ha sucedido. Después de tener un recuerdo amargo y turbio de aquello que tuvimos.
Hoy Lunes 27, he soñado contigo. Con tus besos y esa melena que me envolvía en una cortina de oro.
Que duro es todo.
La Fosa del Cariño
lunes, 27 de agosto de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
Ella y los otros.
Mientras ella pregonaba a los cuatro vientos que necesitaba un polvo, yo le daba un trago a la botella sin parar de mirarla.
Jugando a besos y caricias acabé con un dolor estomacal que solo me llevaba a la ruina.
En el fondo, yo mismo alardeaba de ser un hombre duro al que estas situaciones no le afectaban. Pero, qué coño, he de admitir que había llegado a mi tope.
Estaba recorriéndome barrios para verte. Aunque luego acabase escuchando como otros hombres magníficos te habían dado, o te podrían haber dado, o te tendrían que estar dando, cosas maravillosas.
Joder, yo también he estado con mujeres maravillosas. También he tenido polvos magníficos y también podría estar follándome a la joven que me mira en el gimnasio.
Pero, hostia ¿qué quieres que te diga? ahora estás tú, y pienso en ti, y la chica que beso no es a la mujer del gimnasio. Aunque me digas en mi puta cara que echas de menos a "X" hombre por el cual, toda vuestra relación, falló por falta de comunicación o yo qué coño sé.
A pesar de que no lo creas, te miro a esos ojitos y solo se me pasan por la cabeza, las cosas maravillosas que yo te podría dar y que tú ignoras.
Tú verás.
Jugando a besos y caricias acabé con un dolor estomacal que solo me llevaba a la ruina.
En el fondo, yo mismo alardeaba de ser un hombre duro al que estas situaciones no le afectaban. Pero, qué coño, he de admitir que había llegado a mi tope.
Estaba recorriéndome barrios para verte. Aunque luego acabase escuchando como otros hombres magníficos te habían dado, o te podrían haber dado, o te tendrían que estar dando, cosas maravillosas.
Joder, yo también he estado con mujeres maravillosas. También he tenido polvos magníficos y también podría estar follándome a la joven que me mira en el gimnasio.
Pero, hostia ¿qué quieres que te diga? ahora estás tú, y pienso en ti, y la chica que beso no es a la mujer del gimnasio. Aunque me digas en mi puta cara que echas de menos a "X" hombre por el cual, toda vuestra relación, falló por falta de comunicación o yo qué coño sé.
A pesar de que no lo creas, te miro a esos ojitos y solo se me pasan por la cabeza, las cosas maravillosas que yo te podría dar y que tú ignoras.
Tú verás.
jueves, 23 de agosto de 2012
Haciendo tus tardes amenas. Haciendo de mi vida un infierno.
Como cuando era niño. Estaba ahogándome en charcos de asfalto en los que solo flotaban mis pensamientos.
Aquella joven, recorría mi mente de norte a sur sin perderse en ese breve recorrido. Como breves eran los instantes en los que gozábamos plenamente de nuestra compañía.
Para solucionarlo se me ocurrió parar los relojes que estuviesen en mi dominio para, por lo menos, fingir que el tiempo se detenía.
Anclada en miedos y vergüenzas no quisiste dar aquel gran paso de saber disfrutar sin tener que analizar cada situación.
Decidí darme a la bebida para conseguir que todo fuese más lento. Decidí intentar evadirme de ti pero, según avanzaba el tiempo estabas más presente. Y no me refiero al lado físico.
¿Quién querría estar con un alcohólico, vigoréxico y comunista? Hay que estar loca para acabar con un borracho que se dedicaba a escribir su puta mierda de vida en internet.
Ahora no estoy escribiendo con el corazón. Solo escupo rabia, por favor, permitirme huir de este texto.
Aquella joven, recorría mi mente de norte a sur sin perderse en ese breve recorrido. Como breves eran los instantes en los que gozábamos plenamente de nuestra compañía.
Para solucionarlo se me ocurrió parar los relojes que estuviesen en mi dominio para, por lo menos, fingir que el tiempo se detenía.
Anclada en miedos y vergüenzas no quisiste dar aquel gran paso de saber disfrutar sin tener que analizar cada situación.
Decidí darme a la bebida para conseguir que todo fuese más lento. Decidí intentar evadirme de ti pero, según avanzaba el tiempo estabas más presente. Y no me refiero al lado físico.
¿Quién querría estar con un alcohólico, vigoréxico y comunista? Hay que estar loca para acabar con un borracho que se dedicaba a escribir su puta mierda de vida en internet.
Ahora no estoy escribiendo con el corazón. Solo escupo rabia, por favor, permitirme huir de este texto.
domingo, 5 de agosto de 2012
5 am.
"Sediento de sexo"
Podría engañarnos con esa falacia pero, por una vez, seré sincero. No estaba sediento de sexo, aún viniendo borracho, aún viniendo erecto. Estaba sediento de cariño.
<<Te sientes solo, Jorge>> Preguntaba mi psicóloga, Carmen.
<<No, solo no. Cuando esté solo estaré etílico.>> Respondía.
He compartido besos, abrazos y las palabras más bonitas con mujeres que, para bien o para mal no han sido correspondidas. Siempre pensé que una vez llegado a este punto encontraría una puta que me pudiese dar la cara unicamente física del asunto. Pero ni por eso lleno aquello que me falta.
Lo peor es que, tras llegar alcoholizado lleno de antiséptico, ellas no meditarán ni un segundo sobre aquello que, en su día, pudo haber sido bonito.
Hoy he llegado con tal dolor en el abdomen por reir que ni recordaba dicha situación. Pero, a pesar de esto, una vez solo en la cama razono y me doy cuenta de que sigo sin ser feliz.
Echo de menos tantas cosas que desearía no haberlas vivido para no vivir estos momentos.
Podría engañarnos con esa falacia pero, por una vez, seré sincero. No estaba sediento de sexo, aún viniendo borracho, aún viniendo erecto. Estaba sediento de cariño.
<<Te sientes solo, Jorge>> Preguntaba mi psicóloga, Carmen.
<<No, solo no. Cuando esté solo estaré etílico.>> Respondía.
He compartido besos, abrazos y las palabras más bonitas con mujeres que, para bien o para mal no han sido correspondidas. Siempre pensé que una vez llegado a este punto encontraría una puta que me pudiese dar la cara unicamente física del asunto. Pero ni por eso lleno aquello que me falta.
Lo peor es que, tras llegar alcoholizado lleno de antiséptico, ellas no meditarán ni un segundo sobre aquello que, en su día, pudo haber sido bonito.
Hoy he llegado con tal dolor en el abdomen por reir que ni recordaba dicha situación. Pero, a pesar de esto, una vez solo en la cama razono y me doy cuenta de que sigo sin ser feliz.
Echo de menos tantas cosas que desearía no haberlas vivido para no vivir estos momentos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



