La Fosa del Cariño

La Fosa del Cariño

sábado, 28 de abril de 2012

El combate en el bar.

I.

Me desperté en aquel bar, con una resaca contundente y unos estruendos aterradores.
Ahí estaban, mi Consciencia -bastante borracha, aunque no tanto como yo- y mi Confianza. Ésta última era muy débil.

Solo recuerdo haber discutido con dos grandes personas. A las cuales, por mucho que lo intente, no consigo olvidarlas.

El derechazo de la Consciencia dejó K.O. a la Confianza. Aunque de poco le servió. El Recuerdo, pese a ser mucho menor en cuanto a número y tamaño, supo pararle los pies.

II.

Ahí estaba yo. Mientras la pelea continuaba, yo resoplaba y negaba con la cabeza una y otra vez. Finjía preocuparme pero ¿para qué? Lo único que he conseguido, y estoy consiguiendo con ello, es hacerme más daño a mi mismo.

¡Que se maten y dejen al resto en paz! -pensaba-

Pero ¿qué pretendía? Todo el bar me estaba mirando. Y yo era responsable de todas estas criaturas.
El Rencor -siempre protagonista- había violado a la Inocencia. Ella lloraba pero... jamás me preocupé por ella.
Mientras, el Odio y el Amor se disparaban. La Paz se había dado al caballo. Y la Coherencia colgaba de una soga tensa y rígida.

III.

Me puse a hablar con aquella chica de la barra para evadirme del problema. Pero ¿para qué? Cuando me di cuenta el Amor había recuperado su vida y conservaba una bala de repuesto. Y, mi mayor enemigo, los Celos se asomaban desde la ventana hacíendome gestos de amenazas.


IV.

Dicidido. Volví a dormirme.



sábado, 14 de abril de 2012

¿Quién lo diría?

Recuerdo volver a tu casa. Comerte a besos. Comer a tu lado, y hacerme sentir como nunca me había sentido.
Son las 5:20. No voy borracho, podría irlo, pero me gusta acordarme de todo. Desde tomar el sol a tu lado hasta de comenter la locura de enseñarte este texto.
Hace exactamente un año, pensé que las cosas iban a ser únicas. Que no se repetirían. Han sido distintas, eso está claro, pero tú las has hecho distintas. Mejores.


Recuerdo empaparme la pierna de agua. Mirarte los ojos, fijamente, y transmitirme tantas cosas hasta el punto de no ser ni capáz de decirte mis sentimientos sin ponerme nervioso.
Recuerdo besarte. Ver los aviones. Tener conversaciones de películas y saber que las cosas van como nunca han ido.

Hoy agradezco a todas las personas que han estado a mi lado. Que han compartido conmigo un trago de cerveza, una canción, un baile, ..., o su simple compañía.
Esa gente ha demostrado ser lo que poca gente es o ha sido o será para mi. Y esa gente se merece el cielo.


Mataría por un beso tuyo.

martes, 3 de abril de 2012

En pleno día de fiesta, en todo Madriz, se escuchaba su risa que resonaba por el eco.
Los coches, la contaminación, las luces, la gente,... e incluso yo mismo, nos volvíamos insignificantes ante ésta.


Hacía meses que no tomaba cervezas y me reía tanto como ahora. Hacía meses, años,... o incluso toda mi vida. Que una chica no me transmitía una sensación tan placentera como la que puedo sentir ahora. 


Cabizbajos. Así caminaba la gente en los días de lluvia y niebla. Era entonces cuando el más mínimo rayo de Sol se reflejaba en esa melena rubia. Haciendo del día más gris un pequeño instante del Edén. 


Recuerdo acariciar sus labios con mi mano. Mirar esos ojos. Morder ese cuello y reír a su lado.
Recuerdo cada una de sus llamadas, sus lágrimas y todos sus buenos días.
Donde la confianza nos ha hecho fuertes. Donde un beso era evadirse del mundo por unos instantes. Donde cada pequeño detalle se ha vuelto toda una vida de placer inolvidable.
Donde me perdí escapando de este planeta, recorriendo su cuerpo, besando cada parte de éste hasta morder su ombligo mientras ella me respondía con una sonrisa.


Ahora estoy bebiendo una cerveza, pensando todo esto que he escrito y sí... ella está en frente mirándome.