La Fosa del Cariño

La Fosa del Cariño

domingo, 30 de diciembre de 2012

Cuando el invierno es cálido.

              Hacía tiempo que el Sol no me cegaba como en aquel entonces. En el bar, me respondían como si estuviese viviendo en otra época, en otro lugar. Yo me limitaba a empinar el codo y pensar en ella.
Por cierto, mi nombre es Teylor. Para los parroquianos del parque y la botella, "Tey".






Era uno de los inviernos más duros que había vivido. Las tardes se vestían con un traje de gala dorado y espumoso. Y eran preciosas.
Pero, a pesar de las resacas, del cansancio, del frío, etc. La musa que se adueñó de mis poesías, se adueñó también de mis mañanas. Y, para ser sinceros, me encantaba.


Invierno dorado, invierno cálido.




Especial dedicación a: Ella...


martes, 18 de diciembre de 2012

(Continuará)






                       Cuando recibí su carta informándome de que se iba. De que no quería seguir compartiendo su vida con una persona que, tenía 3 ambiciones y, entre éstas, no sólo había otra mujer, si no que además, ella no era una de estas pasiones. Fue entonces, cuando me terminé aquella jarra de cerveza. Hice una pelota de papel con su carta. Y se la di a las niñas y niños que no tenían con qué jugar al fútbol en las calles madrileñas de Diego de León.

Nunca compartí mi amor a la política con ninguna mujer. Tampoco estaba seguro de que fuese lo que quería. Eso sí. Adoraba compartir mi música con, sobre todo, ella.
Aunque siempre me gustó el cine. Nunca pude compartir un sofá, un bol de palomitas, cervezas -sobre todo cervezas-, ..., con ella.

Aunque mis celos eran algo que se había disuelto con el tiempo. No podía evitar matar las ganas de susurrarla al odio todos mis sentimientos. Al fin y al cabo, ella es protagonista.




                      Ahora era dificil vernos. Después de tanto hablado, el impacto de un par de miradas, podría hacer añicos toda una relación que se mantenía sobre pilares que, aún, no estaban totalmente asentados. Daba igual. 'El tiempo vuela' aprendimos hace años. Y ¿de verdad debería rechazar una cerveza contigo por miedo?



________________________


(Continuará)

domingo, 9 de diciembre de 2012

LA LUCHA JUSTA.



________________________________________________

Cuando las sombras,
son líneas pintadas en el suelo
y una sonrisa,
lo que escasea entre estas cuatro paredes.
El Otoño no existe,
ni el Invierno.
Existe el gris y el frío.
Hoy lloro por ti.
Amigo.
Hoy lloro por este mundo
anestesiado con calumnias,
de las que sólo, dos o tres,
somos consecuentes.
Mentes distintas, más
también, sufridoras.
Que con esfuerzo
dedicamos nuestras vidas
a una causa,
a una lucha. La lucha justa.
La lucha contra las injusticias.
________________________________________________________




 Este escrito, está dedicado a:                                           
Alfonso Fernández Ortega.



Jorge.


jueves, 8 de noviembre de 2012

ESA BRISA CÁLIDA Y ALEGRE.

Ha pasado una semana, Cristina.
Con escalofríos en mi cuerpo y sueños realmente ambiguos, miro los ojos de aquellas personas que, a día de hoy -y al fin y al cabo siempre-, se dejan cuerpo y alma por palpar en vosotras todo lo que sienten.
Es una pena que haya tenido que pasar todo esto para que estemos unidos y unidas. Para agrandar nuestros corazones y meter en ellos a todas las personas con las que, hoy en día, trabajamos codo con codo.
Me arrepiento de tantas cosas. De esa postura infantil e hipócrita que he llegado a tener que, mirándonos desde fuera, debería avergonzarnos.
Tengo tu foto en mi corcho. Pero eso no es nada. Te tengo a ti aquí dentro. Y eso es lo más importante.
Hoy salimos a la calle. Mañana seremos artistas. Dentro de semanas seremos adultos que seguirán sudando sangre por ver ejercer a la justicia. Pasarán los años y solo espero seguir orgulloso de este barrio. De todo este trabajo. De esta gente... tu gente.
Un abrazo eterno.

Jorge.







jueves, 1 de noviembre de 2012

LAS HISTORIAS QUE DEBÍAMOS VIVIR Y NO PUDIMOS.

Se cruzaron nuestras vidas en una noche barajeña de alcohol y música.
Se cruzaron nuestras vidas en un barrio que nos vio crecer. Donde risas y llantos entonaban nuestra banda sonora.
Una sonrisa tímida, acompañada de un saludo ahogado. Era lo más que podía pedir a día de hoy.
Pero no me podré perdonar todo aquello que jamás pude decirte.
Esa amistad tan fuerte que sentía por ti se desvaneció con el tiempo, la falta de ganas y el no hacer un esfuerzo por que ésta continuase hizo que la distancia se adueñase de nosotras/os.

Lo más que puedo hacer hoy, es escribirte esto.


Quizás nuestra amistad no era recíproca. Quizás fue mi culpa. No lo sé.
De lo que estoy seguro es que, fuesen bien o no las cosas entre tú y yo, siempre supe que eres una de esas personas que no debía dejar escapar tan facilmente. Y, por desgracia mía, así fue.
Amiga de tus amigas. Chica de barrio que nunca me supo hacer un feo. Chica de barrio que te sacaba una sonrisa en cualquier momento y te hacía sentir especial por unos minutos.
Eres parte de la vida de este pueblo. Parte de cada afortunado y afortunada que pudimos estar a tu lado.
Aún recuerdo esas charlas por internet. Esas risas junto a tu gran amiga C. Son miles de cosas, Cristina, que nunca se podrán borrar de mi mente.
Hoy, te prometo, que cuidaré de aquellas personas que, a día de hoy, están muy cercanas a mi y lo están aún más de ti.
Hoy deseo, de todo corazón, que aquellas personas que hoy soltamos una lágrima por ti, mañana saquemos esa sonrisa que siempre quisiste que tuviésemos.
Te echaremos de menos.

Un abrazo eterno.

Jorge.





viernes, 28 de septiembre de 2012

RECETAS DE BRUJAS Y DEMONIOS

Frederick escribió una historia hablando del arte culinario. Desgraciadamente para Martin, no se refería al placer de poder ver a una mujer disfrutar mientras practicas la destreza del cunnilingus.
El solía decirme "¡¡Los ocho euros peor invertidos de mi vida!!". Para suerte de Martin, ese libro le trajo muchas ayudas en el futuro. A todas las mujeres les gustan los hombres atentos, buenos en la cama y, a poder ser, que sepan cocinar. O eso decían en el libro que le compré a Frederick sobre las relaciones.

Hacía tiempo que no me ponía a recordar aquel maravilloso cumpleaños que viví. Entre las hostias que me he podido llevar estos día, las multas, las escuchas telefónicas y un largo etcétera. No tenía tiempo para mi.
Hoy leyendo, me he acordado de aquel CD de poesías que me solía poner al llegar a casa, pero de qué servía si luego acababa haciendo las tonterías que no se deben hacer cuando uno/a está enamorado/a -o eso dice el libro de Frederick-.

Mientras me ahogaba en un mar de tristeza materna, recordaba tu camiseta rota y un suelo cálido. Aunque, entre las lagunas del alcohol y mi empeño por olvidar, acababa volando a otra historia paralela no tan gratificante. Es entonces, cuando buceaba en este océano de agua cristalina con la intención de que algun alma errante me llevase con ella.

Lo peor de todo es que, entre tanto sollozo, los libros de Frederick se estropearon y aquel CD no podría volver a ser escuchado.







Un cordial saludo a aquellos que reprimen.
Una lágrima por cada compañera y compañero detenido.
Una lágrima por las y los heridos.
Otra lágrima por esas noches de poesía y arte con amor.

domingo, 16 de septiembre de 2012

TWITER: lafosadelcariño

LA FOSA DEL CARIÑO YA EN TWITER:

"lafosadelcariño"




ABAJO NUEVO TEXTO. "EL OSO PARDO"

EL OSO PARDO

Alen miraba aquellas maravillosas luces con la intención de huir de la realidad. Su corazón se aceleraba con cada explosión y, por instantes, conseguía olvidar el porqué de aquello que le atormentaba.
Mientras, Donna, se encontraba en su mundo de fantasía. Haciendo sus asuntos sin importarle nada en absoluto.

Las noches eran largas para aquellas personas que, como Alen, perdían la cabeza en asuntos más importantes que el simple hecho de poder follar o no esa noche. "Es difícil dejar el alcohol" decía -sin interés alguno por la conversación- mientras se preparaba para mirar la hora, una vez más.
En ocasiones, recordaba cuando era persona. Cuando dedicaba gran parte de su tiempo a las otras gentes mientras él, sin dejar de escuchar, se limitaba a decir lo suficiente.

Ahora, sabe que hubo un día en el que todo cambió. No sabe cual. No sabe dónde ni el porqué. Pero sabía que había un día que supuso un punto en su vida.

En el fondo Alen era un romántico. El típico chico poco interesante que se limitaba a escribir sus historias de amor, mientras se acostaba otra noche más solo.


El poco oso pardo que queda en las tierras nórdicas de Asturies, se lo llevó consigo cuando se convirtió en aquel animal. Al igual que éste, Alen deseaba preguntar por qué su existencia a de ir desvaneciéndose con el tiempo. 
Alen, aquel chico romántico y de buen corazón -no lo digo yo, lo dicen aquellas personas que no le conocen-, se había convertido en furia y pena. En alcohol y rabia. En llanto y miseria. Al fin y al cabo, en un gilipollas.


Le encantaba la poesía. Hacer poesía. Y, sobre todo, dedicar poesías.
Actualmente, no sabe hacer poesía. No quiere hacer poesía. No tiene a quien dedicárselas.
Y si escribe, solo es una flema de sangre con el rostro de alguna chica que puede o no merecer ser nombrada.



Isabel, me gustaría verte sonreír.








Especial dedicación al antiguo Alen. 
Te echamos de menos, yo sobre todo.







sábado, 8 de septiembre de 2012

Cumpleaños feliz.

Ya se nos había hecho tarde. Había dos morenas que mataría por follármelas en esos bancos de madera que no sabían distinguir de sexos ni de clases sociales.

Voy borracho y pienso en A.
Felices sueños.

De fondo suena música Indie, dentro suenan mis putos males.






PD. Un saludo a esa chica que no entiende nada pero mata por follar.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

ESCUCHANDO ESAS CANCIONES QUE ODIAS

Era demasiado tarde como para arrepentirse.
Dos de la mañana. Tú feliz en tu cama y yo, borracho, deseando estamparte contra la ventanilla de tu coche y desgarrarte el culo hasta que gritases de dolor.
Jugué con la arena de la playa entre tus pechos, llenando mi lengua de púas que solo sabían sacar lo peor de ti.


Esa chica morena con un culo perfecto, aunque pocas tetas, me estaba volviendo loco. La olvidé durante el verano, con mensajes de otras que solo sabían partirme el alma.
Hoy has vuelto. Te he vuelto a ver. No eres la chica de mis sueños. Ni yo de los tuyos -espero-. Pero sé que podemos pasar grandes momentos juntas y juntos. Ahora, he metido la pata. Así que, ya todo, absolutamente todo está en tus manos.


Tengo algo en mi interior que no se llena desde hace meses. Ni con política, ni con alcohol, ni con besos locos, ni con dejar el alcohol -sí, lo dejé durante un breve tiempo-, ni con mandaros a todas a tomar por culo, etc. Estoy solo aún teniendo a grandes colegas a mi lado. Y para dos amigas que tengo, cuando voy borracho, pienso en follármelas brutalmente.

Sí. Debería volver a ver a la doctora Carmen, mi psicóloga.



lunes, 27 de agosto de 2012

Parece mentira...

Parece mentira, pero ha sucedido. Después de tener un recuerdo amargo y turbio de aquello que tuvimos.
Hoy Lunes 27, he soñado contigo. Con tus besos y esa melena que me envolvía en una cortina de oro.



Que duro es todo.




viernes, 24 de agosto de 2012

Ella y los otros.

Mientras ella pregonaba a los cuatro vientos que necesitaba un polvo, yo le daba un trago a la botella sin parar de mirarla.
Jugando a besos y caricias acabé con un dolor estomacal que solo me llevaba a la ruina.
En el fondo, yo mismo alardeaba de ser un hombre duro al que estas situaciones no le afectaban. Pero, qué coño, he de admitir que había llegado a mi tope.
Estaba recorriéndome barrios para verte. Aunque luego acabase escuchando como otros hombres magníficos te habían dado, o te podrían haber dado, o te tendrían que estar dando, cosas maravillosas.
Joder, yo también he estado con mujeres maravillosas. También he tenido polvos magníficos y también podría estar follándome a la joven que me mira en el gimnasio.
Pero, hostia ¿qué quieres que te diga? ahora estás tú, y pienso en ti, y la chica que beso no es a la mujer del gimnasio. Aunque me digas en mi puta cara que echas de menos a "X" hombre por el cual, toda vuestra relación, falló por falta de comunicación o yo qué coño sé.

A pesar de que no lo creas, te miro a esos ojitos y solo se me pasan por la cabeza, las cosas maravillosas que yo te podría dar y que tú ignoras.

Tú verás.





jueves, 23 de agosto de 2012

Haciendo tus tardes amenas. Haciendo de mi vida un infierno.

Como cuando era niño. Estaba ahogándome en charcos de asfalto en los que solo flotaban mis pensamientos.
Aquella joven, recorría mi mente de norte a sur sin perderse en ese breve recorrido. Como breves eran los instantes en los que gozábamos plenamente de nuestra compañía.
Para solucionarlo se me ocurrió parar los relojes que estuviesen en mi dominio para, por lo menos, fingir que el tiempo se detenía.
Anclada en miedos y vergüenzas no quisiste dar aquel gran paso de saber disfrutar sin tener que analizar cada situación.
Decidí darme a la bebida para conseguir que todo fuese más lento. Decidí intentar evadirme de ti pero, según avanzaba el tiempo estabas más presente. Y no me refiero al lado físico.

¿Quién querría estar con un alcohólico, vigoréxico y comunista? Hay que estar loca para acabar con un borracho que se dedicaba a escribir su puta mierda de vida en internet.

Ahora no estoy escribiendo con el corazón. Solo escupo rabia, por favor, permitirme huir de este texto.

domingo, 5 de agosto de 2012

5 am.

"Sediento de sexo"
Podría engañarnos con esa falacia pero, por una vez, seré sincero. No estaba sediento de sexo, aún viniendo borracho, aún viniendo erecto. Estaba sediento de cariño.


<<Te sientes solo, Jorge>> Preguntaba mi psicóloga, Carmen.

<<No, solo no. Cuando esté solo estaré etílico.>> Respondía.


He compartido besos, abrazos y las palabras más bonitas con mujeres que, para bien o para mal no han sido correspondidas. Siempre pensé que una vez llegado a este punto encontraría una puta que me pudiese dar la cara unicamente física del asunto. Pero ni por eso lleno aquello que me falta.
Lo peor es que, tras llegar alcoholizado lleno de antiséptico, ellas no meditarán ni un segundo sobre aquello que, en su día, pudo haber sido bonito.

Hoy he llegado con tal dolor en el abdomen por reir que ni recordaba dicha situación. Pero, a pesar de esto, una vez solo en la cama razono y me doy cuenta de que sigo sin ser feliz.


Echo de menos tantas cosas que desearía no haberlas vivido para no vivir estos momentos.


martes, 31 de julio de 2012

...
En mis paredes puedes ver,
cuadros de aquel pintor,
de la escuela del revés,
que se llamaba igual que yo.
...

domingo, 29 de julio de 2012

LA HISTORIA DE DEREK.



Desagradecido. Borracho y Trágico.
Derek se encontraba mirándose al espejo. Viendo sus ojeras y unos ojos bañados en sangre que, con tan solo una mirada, podían transmitir un infinito de sentimientos.
Su mujer le abandonó hace ya tiempo. Y, a pesar de intentarlo con otras tantas, nunca supo llenarse de nuevo.
Abandonó a aquellos que llamaba amigos por un mar de alcohol y soledad. Y, mientras miraba su reflejo en el espejo, forzaba la mandíbula hasta resquebrajarse las encías.
Los nudillos se camuflaban en charcos de denso líquido rojo, que servía de festín para las cucarachas que habitaban su hogar.
Ya no tenía nada, solo su mirada en el espejo. Solo el placer de dar fin a una vida que no fue más que una molestia para el resto de humanos.






sábado, 28 de julio de 2012

Tiempo, alcohol y fracaso.

Después de leer. Sufrir. Beber. Y de vez en cuando, solo muy de vez en cuando, follar. Me volvía a encontrar contra un folio blanco, cuya función sería la que hacía Doña Carmen en su gabinete de psicólogas.


 Era verano. Y debería estar viajando con alguna de esas chicas que juré haber querido pero no amado.
A diferencia de otra gente yo me encontraba solo, viajaba solo y ahora mismo, tenía que recoger todas las cervezas que me tomé la noche pasada.
Sí. Era verano y, como éste dicta, estaba con una resaca importante que ni masturbándome supe matarla.




Mientras otros hombres, presos de la noche y las drogas, viajaban a una velocidad de vértigo entre tus piernas. Yo me limitaba a leer y jugarme la vida en las calles por cosas que, para bien o para mal, nos afectaban a todas las personas nombradas.
El destino había barajado las cartas sin ser consecuente con aquello que llamamos justicia. Quiero decir, a día de hoy, ellas son felices. Yo me limito a anestesiar mis dramas con alcohol e intentnar jugar con alguna mujer. La cual me rechazaría a los pocos segundos por a saber que motivos.

Creí haber hecho bien las cosas con ella. No había celos. Era libre. Y, supongo, que feliz.
Pero las cosas vienen de mucho antes. De mis dramas con una mujer que supo cambiarme la vida.
Supo hacer que, por culpa de mi alcoholismo, me sintiese obligado al follar con Patricia. Que perdiese la confianza en aquella persona que fui en el pasado y de acordarme de ella con frecuencia.





Volveré a escribir. Lo prometo.



jueves, 14 de junio de 2012

Borracho.




Al fin y al cabo, no dejo de ser un puto alcohólico. 
Que, borracho, intenta seducir a damas. 
Que, borracho, intenta leer. 
Que, borracho intenta escribir.
Que, borracho, intenta vivir.
Que, borracho, muere.





Jorge.

martes, 29 de mayo de 2012

INSOMNIO, ALCOHOL Y CARAS LARGAS.

Sin nada que ofrecer a este mundo, Guillermo llegaba a casa. Se le había hecho tarde y, para lo que hizo, habría sido mejor no salir siquiera a la calle.

Llegó borracho. Entró en la cocina para hacerse una buena cena que le bajase la embriaguez, pero su estómago no le permitió ni sentarse en la silla. Así que, sin luchar por saciar su hambre, se fue a la habitación. Se tumbó y, mientras miraba el techo lleno de pequeños detalles, seguía dándole vueltas a algo que ni él había asumido.

Parece mentira que, a pesar de todo, siga deseando lo mejor. Parece mentira que, tras días sin dormir y con el hígado reventado, no callese desplomado al suelo. Parece mentira que, aún estando noches con otras mujeres, no hubiese sido capaz de quitarla de su mente.

Guillermo dejó de mirar el techo y probó dándose la vuelta.
Dio resultado. Felices sueños.




domingo, 27 de mayo de 2012

SU PERSONA DIBUJADA

Cuando ella lloraba en mis brazos por la falta de cariño. Yo lloraba en los suyos porque no se valoraba mi apego.
Deseaba con todas mis ganas llegar a mi cuarto, colocar un lienzo y dibujar sus curvas, tal como las recordaba de la última noche. Pero, sin embargo, volvía a mi cuarto. Me tumbaba en la cama. Sacaba el ordenador y me ponía a describir su persona desnuda junto a la mía.
No me refiero a su persona de una forma física. Quiero decir, dibujaba "su persona". Sus pegas y sus perfecciones. Aquello que me volvía loco y lo que me estaba haciendo enloquecer. Y no, no es lo mismo.



Jorge.


viernes, 25 de mayo de 2012

Mi Tarot.


(Querido fracaso. Pt1)


Mientras recogía mis cartas anexadas a mi orgullo, pensaba en dejar el juego pero seguir con la bebida.
Las noches parecían volver a ser lo de siempre. Fundirme el dinero en alcohol y fingir ser feliz con personas que ya ni conozco.
Mi cama era un infierno. No por los quebraderos de cabeza que tenía, ni por las noches sin luz escribiendo hasta las tantas,... Eso está bien, es más, me gusta. El problema, es que las noches iban a ser eternas. Entre unas cosas que me entran por un lado y no salen y las que entran por el otro y se quedan ahí, se acababa formando una batalla campal. Repleta de golpes por un lado y por el otro. Golpes que bueno, al fin y al cabo, no serían tan graves como los que le daría al gilipoyas que me ganó la partida.

Decidí volver andando, como de costumbre. Echaba de menos una lluvia que me despejase y me hiciese ver la situación desde otro punto de vista pero, en esta ocasión, con mis lágrimas valía.

¿Cómo daba la cara yo ahora? ¿Cómo podía explicar que había perdido todo en esa jugada mal hecha? Me intentaba consolar con que han hecho trampas pero, qué le vamos a hacer, engañarse no es tan sencillo como nos hacen intentar ver.
Por el camino me encontré a Raúl y Jonás, dos amigos... o conocidos... o idiotas, me hacía gracia mirarles, sonreír y fingir ser feliz.
Me hacía gracia pensar que, después de todo, seguía siendo el mismo idiota que tropezaba una vez más con la misma puta piedra.


Me gustaba ver películas de amor cuando estaba triste o enfadado. Generalmente, de cine chileno o argentino. Hacía mucho tiempo que no leía y lo único que leía eran mis mensajes que quedaban mudos en el trayecto.
Llevaba todo el camino esperando su llamada. Ella estaba en casa. Durmiendo, o eso creía yo. Y yo, llegaba bebido y al día siguiente no recordaría ni como acabé en su cama.


Continuará.

miércoles, 23 de mayo de 2012

HISTORIA DE UN PEZ MOJADO Y AHOGADO



 "Me tenía agarrado por los huevos" Pensaba mientras no paraba de dar vueltas sobre mi mismo.
Mirase donde mirase ahí estaba. Con una seriedad innata. Con una mirada poco natural que me estresaba, como el nadar sin poder ir a ningún lado sin, ni siquiera, poder avanzar.
Cada lágrima me mojaba, aún estando sumergido en agua. Cada lágrima me ahogaba, a pesar de poder respirar bajo el agua.
Estaba perdido. Me tenía agarrado por los huevos y yo no podía hacer nada, más que esperar a la muerte más cercana, aún siendo ésta dolorosa.
 
Tan solo soy un pez y peces hay miles.
 



Jorge.

martes, 22 de mayo de 2012

ROBER. -las otras-. ELLA

Había hielo en mi mirada. Cuando te contemplaba entre las sombras con miedo a otra querella. 
Hoy estabas bellísima. Y hoy, después de tanto tiempo, volvía a escribir y volvía a sonreir.




Rober era un hombre de 33 años. Con la vida por decidir y con un pasado no tan malo, como él mismo creía.
Vivía solo, en un piso pequeño y algo desordenado.
Normalmente, se sentaba en su cama a eso de las 23:00. Encendía un cigarrillo. Le daba una calada y, mientras, removía los hielos de su Crema de Orujo.
Le gustaba recordar las mujeres con las que se había acostado y dejar que éstas, se esfumasen de su cabeza como el humo con cada calada.
Decía conocer el amor y haber estado enamorado. Decía muchas estupideces pero tampoco había motivo para condenarle.
Una cosa era cierta, cuando se ponía delante de la máquina de escribir. Después de haber pensado en todas esas mujeres. En todas esas situaciones. En todas esas circunstancias... Solo era capáz de escribir sobre ella, quedarse con el recuerdo de ella. Dormir recordando un beso en su cama. Pensar que está a su lado disfrutando de la vida.







viernes, 18 de mayo de 2012

Verte

Solo quería decirte que tengo ganas de verte, nada más.

Verte dando un paseo, entre mis sábanas, en tu instituto, en mi antiguo instituto, en el centro, en Inglaterra, en Asturies, en Murcia, en casa de mis abuelos, en el autobús, en el metro, en el AVE, en el suelo, en nuestro cielo, en Madriz, en Barcelona, en Cuba, en NY, ...., en tu mente, en la mia, en tu boca, en tus ojos,... Me da igual, solo tenía ganas de verte.

Felices sueños, tía.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Cine, acertijos y adivinanzas.





Me era difícil escribir a estas horas, sin tener la mente muy clara.
Recuerdo estar leyendo debajo del "árbol de los recuerdos" hace unos días. Si no me confundo, creo que me estaba leyendo algún poema de Miguel Hernández referente a la Guerra Civil española. Bueno, eso da igual.
El tema es que, mientras Miguel explicaba como rebotaba su cuerpo contra el suelo una y otra vez por culpa de la artillería,  cayeron unas cuantas manzanas del "árbol de los recuerdos".
Eran unas manzanas rojas, como sus labios impactados en un folio blanco. Tenían una pinta realmente apetitosa. No nos vamos a engañar, se me caía la baba cuando las tenía entre mis brazos.

Aparté el libro de mi vista. Me tumbé en el césped. Miré el cielo y, tras un largo suspiro, mordí la manzana.
Todo mi cuerpo se refrescó al instante. Tenía un sabor especial, no eran una manzana normal.

Entonces, caí en un profundo sueño. Emigré a un momento que juraría haber vivido antes.

Sueño 1.


Estaba borracho sentado en un banco, con el abdomen destrozado de haber reído y bailado como nunca. Pero, a su vez, tenía unas horribles ganas de llorar.
Giré mi cabeza. Ahí estabas tú. Preciosa. Tu sonrisa se estaba apagando poco a poco y las lágrimas comenzaban a descender desde tus ojos a cámara lenta. Te agarré por tus hombros y te abracé como nunca lo había hecho antes. Me miraste, sonreíste y dijiste:

- Mira que móvil y que chaqueta más guapa me he llevado.

Te miré. Me sequé las lágrimas y sonreí contigo.

Pausa.


Abrí los ojos de golpe. Me incorporé y miré a todos los lados. El árbol seguía en su sitio y las páginas del libro se movían solas por culpa de la brisa primaveral.
No entendía nada. Me detuve unos instantes y me volví a tumbar dándole vueltas a todo. 
Tanto pensar me estaba dando hambre y, sin darme cuenta, le di otro bocado a la manzana. 
Que placer más incomparable.

Sueño 2.


Estaba helado. El viento chocaba contra mi cara como chocaban las palmas en un tablao flamenco.
Estaba solo, y me sentía solo. Recuerdo vivir unos debates intensos en mi cabeza sobre si debía o no consumir en ese... digamos... restaurante de comida rápida. O, para los/as clientes habituales, "fast food".
Supe resistirme y continuar mi largo camino.
Cuando mi cabeza no podía estar más cabizbaja, noté que algo vibraba en mi pantalón. Era mi teléfono, ponía:

- Me flipas guapi, eres increible :).
2:44, 3 Marzo.


Pausa.

No pude evitarlo. Mi corazón iba a 200.000 km/h -o no sé si eran 2.000- y me incorporé de un salto. Al libro se le habían volado algunas hojas. El sol no golpeaba tan fuerte como antes y el árbol se agitaba cada vez con más rapidez. 
Tenía ganas de sacar una sonrisa, pero a la vez sentía nostalgia.
Cogí una manzana. Miré el libro. Miré la manzana. Y, aún estando por dentro algo podrida, arriesgué y le di un bocado aún más fuerte que los anteriores.

Sueño 3.


Ni tú ni yo íbamos ebrios. Estuvimos por mi barrio. Luego fuimos al tuyo, tomamos el Sol en frente de casa de tu amiga y dimos un paseo por zonas totalmente desconocidas para mi.
Pasado el rato, acabamos en un puente. Viendo los aviones, hablando de viajes, con conversaciones que ni el mejor guionista de cine sería capaz de escribir,... besándote el cuello mientras un avión salia destino a Berlin.


Pausa.

Abrí los ojos lentamente. Y, sin darme cuenta, me percaté de lo rápido que pasaba el tiempo a tu lado, y de lo bonitos que podemos hacer cada uno de estos instantes.
Me levanté. Al libro ya no le quedaban hojas, así que no me molesté por él. Y las manzanas habían caído rodando toda la cuesta. 
Me fui a casa y te escribí esto.



Jorge.




miércoles, 2 de mayo de 2012

Extracto I.

Tengo una cama de agua y vómito esperándome cada mañana,
un mar de lagunas de olvido,
un mensaje para ti a medio escribir,
y mi madre llorando en el pasillo.




La Fosa del Cariño. 
Jorge.



sábado, 28 de abril de 2012

El combate en el bar.

I.

Me desperté en aquel bar, con una resaca contundente y unos estruendos aterradores.
Ahí estaban, mi Consciencia -bastante borracha, aunque no tanto como yo- y mi Confianza. Ésta última era muy débil.

Solo recuerdo haber discutido con dos grandes personas. A las cuales, por mucho que lo intente, no consigo olvidarlas.

El derechazo de la Consciencia dejó K.O. a la Confianza. Aunque de poco le servió. El Recuerdo, pese a ser mucho menor en cuanto a número y tamaño, supo pararle los pies.

II.

Ahí estaba yo. Mientras la pelea continuaba, yo resoplaba y negaba con la cabeza una y otra vez. Finjía preocuparme pero ¿para qué? Lo único que he conseguido, y estoy consiguiendo con ello, es hacerme más daño a mi mismo.

¡Que se maten y dejen al resto en paz! -pensaba-

Pero ¿qué pretendía? Todo el bar me estaba mirando. Y yo era responsable de todas estas criaturas.
El Rencor -siempre protagonista- había violado a la Inocencia. Ella lloraba pero... jamás me preocupé por ella.
Mientras, el Odio y el Amor se disparaban. La Paz se había dado al caballo. Y la Coherencia colgaba de una soga tensa y rígida.

III.

Me puse a hablar con aquella chica de la barra para evadirme del problema. Pero ¿para qué? Cuando me di cuenta el Amor había recuperado su vida y conservaba una bala de repuesto. Y, mi mayor enemigo, los Celos se asomaban desde la ventana hacíendome gestos de amenazas.


IV.

Dicidido. Volví a dormirme.



sábado, 14 de abril de 2012

¿Quién lo diría?

Recuerdo volver a tu casa. Comerte a besos. Comer a tu lado, y hacerme sentir como nunca me había sentido.
Son las 5:20. No voy borracho, podría irlo, pero me gusta acordarme de todo. Desde tomar el sol a tu lado hasta de comenter la locura de enseñarte este texto.
Hace exactamente un año, pensé que las cosas iban a ser únicas. Que no se repetirían. Han sido distintas, eso está claro, pero tú las has hecho distintas. Mejores.


Recuerdo empaparme la pierna de agua. Mirarte los ojos, fijamente, y transmitirme tantas cosas hasta el punto de no ser ni capáz de decirte mis sentimientos sin ponerme nervioso.
Recuerdo besarte. Ver los aviones. Tener conversaciones de películas y saber que las cosas van como nunca han ido.

Hoy agradezco a todas las personas que han estado a mi lado. Que han compartido conmigo un trago de cerveza, una canción, un baile, ..., o su simple compañía.
Esa gente ha demostrado ser lo que poca gente es o ha sido o será para mi. Y esa gente se merece el cielo.


Mataría por un beso tuyo.

martes, 3 de abril de 2012

En pleno día de fiesta, en todo Madriz, se escuchaba su risa que resonaba por el eco.
Los coches, la contaminación, las luces, la gente,... e incluso yo mismo, nos volvíamos insignificantes ante ésta.


Hacía meses que no tomaba cervezas y me reía tanto como ahora. Hacía meses, años,... o incluso toda mi vida. Que una chica no me transmitía una sensación tan placentera como la que puedo sentir ahora. 


Cabizbajos. Así caminaba la gente en los días de lluvia y niebla. Era entonces cuando el más mínimo rayo de Sol se reflejaba en esa melena rubia. Haciendo del día más gris un pequeño instante del Edén. 


Recuerdo acariciar sus labios con mi mano. Mirar esos ojos. Morder ese cuello y reír a su lado.
Recuerdo cada una de sus llamadas, sus lágrimas y todos sus buenos días.
Donde la confianza nos ha hecho fuertes. Donde un beso era evadirse del mundo por unos instantes. Donde cada pequeño detalle se ha vuelto toda una vida de placer inolvidable.
Donde me perdí escapando de este planeta, recorriendo su cuerpo, besando cada parte de éste hasta morder su ombligo mientras ella me respondía con una sonrisa.


Ahora estoy bebiendo una cerveza, pensando todo esto que he escrito y sí... ella está en frente mirándome.












martes, 27 de marzo de 2012

Entre polvo, llantos, angustias y tu risa.


 De fondo suena: Ludovico



Recuerdo esa fría noche de invierno como si fuese ayer.
Ansiando una cerveza me recorrí toda la Avenida con prisa y sin ningún tipo de pausa.
Días antes, recuerdo haber pasado buenos momentos. Momentos que hacía tiempo que no vivía. Quizás había transcurrido más de medio año, y yo no había conseguido ser el culpable de la sonrisa de nadie.

Recuerdo brindar contigo. Mirarte a los ojos y saber que eras un fruto prohibido, el único manjar de un jardín donde no había más que espinas. Así que, después de mirarte una vez más, le daba otro trago.
 
Como el caballo recorre el largo camino de las venas de un drogadicto. Yo me hice adicto al sonido de su risa. A su afición por la felicidad.
Parecía mentira que una persona como yo, pudiese encontrar la felicidad. Parecía mentira que una persona como yo, pudiese encontrar a alguien como tú.

Desde entonces las cosas han cambiado. Hay semanas y semanas, pero ahora son todas más soportables que lo que han sido nunca.
Salgo y disfruto una cerveza a su lado. Salgo y prefiero besar todo su cuerpo antes que beberme todas las cervezas de la tienda de alimentación.

Siguen comiéndome miles de prejuicios. Pero ella es distinta. A día de hoy, tengo fuerzas para plantarme cara a cara a ellos y pararles los pies. Todo gracias a ella.


Hacía mucho que no escribía. Al fin y al cabo, hacía mucho que no sentía.

No es mi mejor texto. Quizás es que no tengo valor a decirte las cosas. Pero esto es tuyo y de nadie más.
Gracias.



I.



sábado, 18 de febrero de 2012

La flaqueza del bolchevique. (I)

Llevaba meses viéndote día sí día también. Los días eran distintos. Las mañanas eran amenas, cada vez que te escuchaba un tímido "hola".
A día de hoy, llevo viéndote toda esta semana. Tu pelo moreno. Tu sonrisa. Esa mirada pentrante y fija que solo tiene un significado, pero que mi cabeza me hace pensar que tiene mil.
Rozar tu piel es un milagro. Un simple pestañeo tuyo crea en mi, el tornado más fuerte jamás visto. Me provocas escalofríos, y ha día de hoy harías que dejase todo de lado por ti.
Me iría a tu tierra, pasearíamos bajo la niebla fría y densa del norte. Te besaría.


"Jamás dejaré esto" les dije mientras, minutos antes, gritaba "¡Viva la revolución!" ¿Sería posible que por ti me lo esté planteando?


Tú eres mi revolución. Tú y yo haremos la revolución del proletariado.

sábado, 11 de febrero de 2012

Inundado en tus ojos.

Desperté de la rutina con esa llamada. Hacía tiempo que no me amenazaban por teléfono. En el fondo, lo agradezco, era la escusa perfecta para dejar de estudiar esa tarde.
Podría escribir de mi profunda y densa soledad. Pero, aunque me cueste admitirlo, en el fondo es lo que más me gusta.
Apenas bebo. ¿Debería celebrarlo? Me conformaría con una buena borrachera que termine en resaca y remordimientos.
Es cierto, apenas bebo. Apenas lloro. Apenas sonrío. [...]. Siempre critiqué aquellas personas que eran una masa ambulante que vaga por las calles. Pero ¿me he convertido yo en aquello que siempre critiqué?
No, la verdad es que no. A día de hoy solo soy como un grano en el culo. Se hace notar, pero solo cuando se ve afectado. Pero, si tanto molesto, es cuestión de otras personas el cerrarme la puerta y darme esquinazo. Solo faltaba entrar en reproches.
Desgaciadamente, estoy lleno de prejuicios. Desgraciadamente, soy yo mismo y, ni por éstas, conseguís hacer sentirme agusto.
Y lo mejor, es que no estoy hablando de vosotras...