La Fosa del Cariño

La Fosa del Cariño

sábado, 11 de febrero de 2012

Inundado en tus ojos.

Desperté de la rutina con esa llamada. Hacía tiempo que no me amenazaban por teléfono. En el fondo, lo agradezco, era la escusa perfecta para dejar de estudiar esa tarde.
Podría escribir de mi profunda y densa soledad. Pero, aunque me cueste admitirlo, en el fondo es lo que más me gusta.
Apenas bebo. ¿Debería celebrarlo? Me conformaría con una buena borrachera que termine en resaca y remordimientos.
Es cierto, apenas bebo. Apenas lloro. Apenas sonrío. [...]. Siempre critiqué aquellas personas que eran una masa ambulante que vaga por las calles. Pero ¿me he convertido yo en aquello que siempre critiqué?
No, la verdad es que no. A día de hoy solo soy como un grano en el culo. Se hace notar, pero solo cuando se ve afectado. Pero, si tanto molesto, es cuestión de otras personas el cerrarme la puerta y darme esquinazo. Solo faltaba entrar en reproches.
Desgaciadamente, estoy lleno de prejuicios. Desgraciadamente, soy yo mismo y, ni por éstas, conseguís hacer sentirme agusto.
Y lo mejor, es que no estoy hablando de vosotras...

No hay comentarios:

Publicar un comentario