"Sediento de sexo"
Podría engañarnos con esa falacia pero, por una vez, seré sincero. No estaba sediento de sexo, aún viniendo borracho, aún viniendo erecto. Estaba sediento de cariño.
<<Te sientes solo, Jorge>> Preguntaba mi psicóloga, Carmen.
<<No, solo no. Cuando esté solo estaré etílico.>> Respondía.
He compartido besos, abrazos y las palabras más bonitas con mujeres que, para bien o para mal no han sido correspondidas. Siempre pensé que una vez llegado a este punto encontraría una puta que me pudiese dar la cara unicamente física del asunto. Pero ni por eso lleno aquello que me falta.
Lo peor es que, tras llegar alcoholizado lleno de antiséptico, ellas no meditarán ni un segundo sobre aquello que, en su día, pudo haber sido bonito.
Hoy he llegado con tal dolor en el abdomen por reir que ni recordaba dicha situación. Pero, a pesar de esto, una vez solo en la cama razono y me doy cuenta de que sigo sin ser feliz.
Echo de menos tantas cosas que desearía no haberlas vivido para no vivir estos momentos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario