Carta para Eskarne.
Llevo semanas esperando noticias tuyas. Sé que después de lo que ha pasado, seguramente, no quieras ni verme. De primera mano te digo, que más lo estoy sufriendo yo.
Por aquí las cosas marchan. Las flores se han marchitado. Y el alcohol ha perdido ese encanto que tenía cuando se mezclaba con tu boca sabor a droga.
Quizás hayas conocido a otro. Quizás te merece más que yo. Para no engañarnos, yo estoy convencido de que jamás cometí algún error contigo. Pero, por lo menos, respóndeme.
Guardo aquello que siempre te prometí que, a causa del polvo y la falta de cariño, se ha quedado gris. Como el cielo de nuestro pueblo.
Aquí llueve mucho. Y no puedo evitar acordarme de ti cada vez que una gota me empapa la mente.
He guardado un paraguas en mi armario. Por si vuelves. Por si puedo ser lo caballero que nunca fui.
Estoy centrando mi vida. No he dejado el alcohol. Pero continuo estudiando. Hago deporte y he vuelto a dejarme los nudillos contra el cuero.
Quiero volver a escribir. Hago poesía sí, pero no es lo mismo. Sé que no eres consciente de nada de esto. De mis historias. De mis quebraderos de cabeza. De mis sentimientos... pero, joder, mataría por volver a comerte la boca y susurrarte las maravillas que nunca hicimos.
Sea cual sea el motivo de tus ausencias. Sólo espero que todo este sufrimiento y sacrificio valga la pena.
Cuídate.
Jorge.
No hay comentarios:
Publicar un comentario