Se que no soy ningún poeta. Es más, envídio a aquellos/as que poseen este don.
Espero no acabar en un sucio lavabo con desconocidos, mirándome al espejo y fingiendo una sonrisa.
Constancia y trabajo, constancia y trabajo, constancia y trabajo,... al final, el resultado, siempre va a ser el mismo.
Ahora no puedo dormir, estoy mirando el techo de mi habitación esperando un ángel o, por lo menos, una jodida gripe que me mantenga en cama un largo periodo de tiempo.
Es una pena que me quede el 13% de batería... si no me pasaría toda la noche escribiendo penas y desgracias.
_____________________
Mataría por un trago.
No hay comentarios:
Publicar un comentario